La Web hace olas. Un día, hace algunos años, todos comenzamos a preocuparnos por la privacidad en Internet: Dejamos de dar nuestros datos, eliminamos casi en forma paranoica todo rastro que nos pueda identificar. Configuramos nuestro anti spyware para bloquear las cookies, borramos la carpeta spam sin leerla, seteamos el firewall para que nada entre o salga sin nuestro consentimiento.

Hasta que de pronto, la web se hizo buena onda.

Los sitios 2.0 comenzaron a prometer no spamear, y de verdad que no lo hacen. Las políticas de privacidad son una obligación para cualquier aplicación, por más pequeña que sea, y se respetan bastante. Pero -sobre todo- abundan las comunidades, en donde cada uno de nosotros dejamos las sombras del navegador para pasar a cobrar protagonismo como usuarios y creadores de contenido (la última tapa de Time es un ejemplo claro de eso). Esas ganas de levantar la mano para decir “acá estoy” hacen que nos olvidemos de la obsesión por la privacidad que nos aquejaba; claro, ser protagonista es totalmente antagónico con ser anónimo.

Pero, ¿Cómo evolucionan las web analytics, en un entorno en donde todos queremos ser llamados por nuestro nombre? Pienso en esto cuando veo las estadísticas de MyBlogLog, el servicio de comunidad de lectores que hace pocas semanas compró Yahoo!, el que te permite conocer con nombre y fotito cada una de las personas que visitaron tu sitio en los últimos días. Es realmente fantástico poder verles las caras a las personas que leen tu blog, o que visitan lo mismo que vos.

De pronto nos encontramos con que la Web que hace olas, nos ofrece a los marketers (sin que lo hayamos pedido) la posibilidad de conocer con apodo, foto, y comunidades a las que pertenecen, a cada uno de los usuarios que visitan los sitios con los que estamos trabajando. Yo lo uso, y no me molesta en absoluto dejar mi huella en cada sitio que visito.

Pero si le conocemos la cara, podemos saber cuando un competidor visita nuestro sitio para revisar alguna novedad que lanzamos. Si vendemos B to B, podemos conocer a más de tres prospectos de nuestro producto que estuvieron analizando tal o cuál página de nuestro sitio. Si vendemos algo muy masivo, siempre podríamos minar los datos de mybloglog para analizar los gustos e intereses de nuestro visitante anónimo, y mostrarle casi en tiempo real un producto que -sabemos de antemano- va a ser de su interés.

Las posibilidades son muchas. Podría seguir escribiendo, pero es mejor que pare aquí. Me marearon las olas.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Recibí nuestras novedades!